La pintura exterior de un edificio cumple dos funciones esenciales: proteger la estructura de las condiciones climáticas y proyectar una imagen profesional y cuidada. En Chile, donde el sol, el viento y las lluvias pueden ser intensos dependiendo de la región, elegir el tipo de pintura correcto y aplicarla con técnica profesional marca una diferencia enorme en términos de durabilidad.
Señales de que tu fachada necesita pintura urgente
- Pintura descascarada o con burbujas: indica humedad atrapada bajo la capa de pintura.
- Decoloración notoria: el sol y la lluvia han degradado los pigmentos.
- Manchas de humedad visibles desde el exterior.
- Eflorescencias (manchas blancas salinas) en la fachada.
- Grietas o fisuras que comprometen la estanqueidad del muro.
- Más de 5-7 años desde la última intervención.
Tipos de pintura exterior y sus aplicaciones
- Látex exterior: la más común, buena relación calidad-precio, apta para muros de estuco.
- Pintura elastomérica: flexible y resistente a fisuras, ideal para climas con variaciones térmicas.
- Pintura acrílica premium: mayor durabilidad y resistencia UV, recomendada para fachadas expuestas al norte.
- Pintura epóxica: para estructuras de hormigón o metal expuestas a ambientes agresivos.
- Pinturas anticorrosivas: específicas para estructuras metálicas.
Una preparación de superficie inadecuada puede hacer que incluso la mejor pintura falle en meses. El 80% del éxito de un trabajo de pintura exterior está en la preparación previa: limpieza, sellado de grietas y aplicación de imprimante.
Proceso profesional de pintura exterior en GeoKing
- Evaluación de la fachada e identificación de patologías.
- Limpieza de alta presión para eliminar suciedad, hongos y pintura suelta.
- Reparación de grietas y fisuras con masilla específica.
- Aplicación de imprimante o sellador según el tipo de superficie.
- Pintura en dos o tres manos con producto seleccionado.
- Revisión final y remate de detalles.



